El dueño de un negocio local recibe decenas de correos de ventas al día y borra la mayoría en los primeros dos segundos. Lo que marca la diferencia no es una presentación larga, sino una observación única, verificable y específica de ese negocio.
La anatomía de un email que funciona
Un email en frío eficaz tiene cuatro partes: una observación específica sobre ese negocio, el resultado concreto que genera esa observación, una breve prueba de un negocio similar y una única petición pequeña.
No superes las 90 palabras. Da por hecho que se leerá desde el móvil; un correo que no cabe en una sola pantalla no se lee.
- Asunto: 4–6 palabras, sin mayúsculas, sin promesas
- Primera frase: habla del destinatario, no de ti mismo
- Cierre: en lugar de "15 minutos", una petición de bajo compromiso como "¿te envío un ejemplo?"
Esqueleto de 5 plantillas
1) Falta de visibilidad: para un negocio que no aparece bien posicionado en el mapa, comparándolo con la posición de un competidor del mismo barrio.
2) Sin sitio web: para un negocio con buenas reseñas pero sin presencia digital, proponiendo una solución de una sola página.
3) Reseñas estancadas: para un negocio que no recibe reseñas desde hace meses, con un flujo sencillo para conseguirlas.
4) Oportunidad de temporada: una propuesta de preparación dos meses antes del período fuerte propio del sector.
5) Nuevo contacto: un seguimiento breve y único, con un nuevo dato, para un registro que no respondió.
Ritmo de seguimiento y medición
Con dos seguimientos, en los días 3 y 8 tras el primer correo, es suficiente. Cada seguimiento debe aportar información nueva; "quería recordarte mi correo anterior" no es información nueva.
La única métrica que debes medir es la tasa de respuesta. La tasa de apertura es engañosa por las precargas de los clientes de correo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos emails en frío puedo enviar al día?
Para proteger la reputación del dominio, un límite razonable es de 30 a 50 correos por dirección de envío al día. Para volúmenes más altos, utiliza dominios de envío independientes.
¿Se necesita consentimiento para el email comercial en la UE?
El envío de comunicaciones comerciales electrónicas está sujeto al RGPD y, en España, a la LSSI, que exigen en general consentimiento previo y un mecanismo de baja. Te recomendamos revisar el cumplimiento legal antes de lanzar la campaña.
